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Te conozco
Te conozco desde el pelo hasta la punta de los
pies sé que roncas por las noches y que duermes de revés, sé que dices que tienes 20 cuando tienes 23.
Te conozco cuando ríes y tus gestos al amar sé
de aquella cirugía que a nadie le has de contar sé que odias la rutina un poco más que a la cocina.
Dime si él te conoce la mitad, dime si él tiene
la sensibilidad de encontrar el punto exacto donde explotas al amar. Dime si él te conoce la mitad, dime si él te ama
la mitad de lo que te ama este loco que dejaste en libertad.
Reconozco lo que piensas antes que empieces a
hablar sé de tus 150 dietas para adelgazar sé que padeces de insomnio y que fumas sin parar.
Imagino esas charlas que en mi honor han de entablar y
hasta sé lo que este viernes le has de hacer para cenar y es que tanto te conozco que hasta sé, me has de extrañar.
Dime si él te conoce la mitad, dime si él tiene
la sensibilidad de encontrar el punto exacto donde explotas al amar. Dime si él te conoce la mitad, dime si él te ama
la mitad de lo que te ama este loco, que dejaste en libertad.
Y es que tanto te conozco, que hasta podría jurar, te
mueres por regresar...
Aquí estoy
Tenía cara de ajedrecista o veterano dentista,
pero nunca de artista, era un estudiante aplicado, la cara de enfadado y el semestre aprobado. Era un niño súper dotado
y el corazón almidonado.
Un día al salir de la escuela mi padre y su regalo
cambiaron mi destino, colgaba de su mano una bolsa dibujada por curvas como las de un camino. Era una guitarra café
envuelta en un papel crepé.
Y aquí estoy, con la misma guitarra cantándole
al tiempo. Y aquí estoy, un gitano urbano escribiéndole al tiempo. Aquí estoy... El mundo dentro de una guitarra Aquí
estoy... Por fin solté las amarras.
Hoy dicen que soy el resultado de un mundo tan
loco y tan convulsionado, que después de ser un niño ejemplo he pasado a ser templo de los peores pecados. Amo mi guitarra
café, y aún guardo aquel papel crepé...
Y aquí estoy, con la misma guitarra cantándole
al tiempo. Y aquí estoy, un gitano urbano escribiéndole al tiempo. Aquí estoy... El mundo dentro de una guitarra Aquí
estoy... Por fin solté las amarras.
Aquí estoy...
Historia
Ahorrábamos toda la semana para ir al cine el
regalo de cumpleaños siempre era un chocolate. Éramos mitad valientes, mitad inocentes, éramos hombre y mujer, mitad
adolescentes. Éramos...
Conforme fue pasando el tiempo arrugábamos sábanas y
una de tantas veces te me hiciste mujer. Éramos todo aquello que se puede soñar, éramos todo aquello que es tan difícil
lograr. Éramos...
Y como duele pensar, que todo lo que construimos
no es más que una simple y maldita...
Historia, historia, tan añeja como el whisky
del abuelo, tan absurda como un árbol sin suelo. Historia, historia, Como Colón y sus tres carabelas, como cualquier
historia de escuela, lo nuestro es... Ayer...
Hoy se me pasa la vida encendiendo cigarros preguntándome
a diario si serás feliz, hoy tomo clases de piano y de saxofón dicen que es buena medicina para el corazón.
Pero no, y es que duele pensar, que todo lo
que construimos no es mas que una simple y maldita...
Historia, historia, tan añeja como el whisky
del abuelo, tan absurda como un árbol sin suelo. Historia, historia, Como Colón y sus tres carabelas, como cualquier
historia de escuela, lo nuestro es... Ayer...
Cómo poder comprender, cómo llegar a saber, por
qué algo tan bello no fue mas que una maldita...
Historia, historia, tan añeja como
el whisky del abuelo, tan absurda como un árbol sin suelo. Historia, historia, Como Colón y sus tres carabelas, como
cualquier historia de escuela, lo nuestro es... Ayer...
Gitano urbano
Redactaron una carta los vecinos del condominio, "Saquen
a ese loco muchacho que no tiene dominio". Se quejan de mis conciertos de rock a las tres de la mañana y aseguran que
vivo como un perro porque duermo en el suelo. Estoy cómodo allí; soy así.
Vivo en el sexto nivel soy vecino del viento, no
tengo relojes en casa pues no creo en el tiempo, y aunque sé que cuando suelo pasar, comienzan a murmurar "Allí va el
gitano", porque mi pelo se extiende más allá de los límites de lo que llaman normal. Qué trivial...
Me llaman gitano urbano por qué critican,
hermanos sin lavarse las manos.
Me llaman gitano urbano por vivir sin hacerle
a nadie daño por rasurarme cuatro veces al año dicen que soy un chico huraño.
Me llaman gitano urbano porque a cualquiera
le llamo mi hermano por andar siempre con mi guitarra y una canción con tintes de verdad.
Me acusan de hacer el amor en un ascensor y
son ciegos cuando ven en el mundo tanto dolor, yo no sé lo que a mí me pasa pero soy un café fuera de su taza, y
me quedo mirando hacia arriba y me doy cuenta que el cielo es mi casa. Ya me voy...
Ochenta y nueve firmaron, lo tienen que echar sólo
el anciano de al lado no quiso votar y un policía que toca a mi puerta y me dice "Muchacho, búscate otro camino" Yo
le digo "usted no se preocupe, los árboles suelen ser mejores vecinos". Ya me voy...
Libre
El ruido de un tren me despierta fueron dos
horas y media las que dormí; y me desayuno un cigarro y el espejo me dice "estás más flaco que nunca", mi cuarto
es un caos de objetos, nada en su lugar...
Hace un mes me cortaron el teléfono y esta
tele en blanco y negro no quiere funcionar, y tu foto ruisueña a un costado aunque parezca cursi, me provoca una lágrima, y
el perro que era mi único amigo, se buscó otro amo
Y sigo aquí, tan solo como un rubio en Harlem...
Y soy libre y no me sirve para qué quiere
la libertad en la luna un tigre, no me sirve he compartido mi cama cien veces y quiero irme, qué me pasa a donde vivo
desde que no estás ya no le llamo casa.
Cae la noche y todo es silencio queda sin nadie
la calle treinta y tres, y esta noche hay que encender una vela por no pagar me cortaron la luz, y para colmo una
señora me avisa mi alquiler está en mora.
Y sigo aquí tan solo como un hippie en Siberia...
Y soy libre y no me sirve para qué
quiere la libertad en la luna un tigre, no me sirve he compartido mi cama cien veces y quiero irme, qué me pasa a donde
vivo desde que no estás ya no le llamo casa.
Desde la calle 33
Nací en un barrio barato, mi mejor juguete era
un gato, económico, sin baterías, su maullido me inspiró melodías. Crecí en la 33, no había vecino que no sufriera estrés, había
de todo un poco, una viuda, un travesti, un loco.
Era un mundo gris, el color lo pintaban tus ganas
de vivir. Mas era feliz, los sueños no apuntaban mas allá de la nariz. Quería ser bombero de la Compañía 26.
Un día conocí la escuela y con ella mis primeras
penas, por falta de entusiasmo. patenté las orejas de asno. Pero aprendí a leer y con esto aumentaron mis ganas de saber. Conocí
a Borges, a Márquez y también al señor Gibrán y un matutino me contó que existía Vietnam.
Desde la calle 33, desde la calle 33,
allí donde no existía juez, nace la historia sin rumbo, de lo simple a lo profundo. Desde la calle 33, desde la calle
33, allí donde no existía juez, una guitarra fue mi norte y señaló mi rumbo.
Probé la cerveza en tarro y a los doce mi primer
cigarro, descubrí que esto no era gran cosa, era mejor escribir en prosa. Y mientras las drogas eran para mis amigos
la nueva travesura yo en mi humilde alcoba, robando musas y escribiendo partituras encontré el camino que hoy me trajo
hasta aquí...
Desde la calle 33, desde la calle 33,
allí donde no existía juez, nace la historia sin rumbo, de lo simple a lo profundo. Desde la calle 33, desde la calle
33, allí donde no existía juez, una guitarra fue mi norte y señaló mi rumbo.
Del otro lado del sol
El drama de un hombre caló la inspiración Tras
lo real y la ficción, vine a hacer esta canción. Vine desde mi galaxia a investigar este mundo lo encontré detrás de
una esquina y me bastó un segundo para saber que aquí flotan de la mano lo trivial y lo profundo.
Y en el círculo vicioso del hombre y sus hazañas descubrí
cosas de buena apariencia pero sin entrañas, el hambre y el caviar bajo sus pestañas y mujeres que perfuman su indecencia
con Channel y disfrazan de Oscar de la Renta su cuerpo infiel.
Descubrí que aquí el amor es una hipótesis inconclusa sé
que tienen una vaga idea pero sigue difusa, no sé como le hacen los poetas para encontrar sus musas. Aquí hombre es
el que tiene mujeres y vida de tormenta, sin saber que hombre es el que tiene una y la mantiene contenta...
Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia no
es casualidad que 'Tierra' rime con 'guerra'. Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia no es casualidad que
'humano' rime con 'tirano', es increíble pero aquí nadie se tiende la mano.
Hay galaxias que su especie se extingue y es inevitable abunda
el amor pero no hay sol ni agua potable mientras ustedes siguen discutiendo el asunto del desarme. A veces Dios le da
pan precisamente al que no tiene dientes, para que su peor castigo sea el día en que te arrepientes...
Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia no
es casualidad que 'Tierra' rime con 'guerra'. Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia no es casualidad que
'humano' rime con 'tirano'.
He venido navegando más de cien años luz y
encontrarme con esto es más triste que un blues, no quisiera volver a abordar el mismo bus aquél que hace un tiempo
me condujo a aquella cruz, no sé si se acuerden de mí, mi nombre es... Jesús.
Que voy a hacer conmigo
Ahora que no estás, "Hogar" lo escribo sin "H" y
la palabra "Amor" la cambié por "Dolor". Es tan pobre mi presente que se endeuda soñando y es tan rico el pasado que
aún sigo recordando.
Ahora que no estás, estoy abandonado como un
bote de bronceador en casa de esquimales. Mi horóscopo dice: "Son problemas astrales..." y he llegado al extremo de
envidiar animales.
Y nuestro cuarto es almacén de recuerdos, y
nuestra mesa es aeropuerto de moscas, y nuestra cama es un inmenso desierto, con la vida y la energía de un muerto.
Qué voy a hacer conmigo... Qué difícil es
amar al ogro de mi propio cuento, cómo aceptar que soy como un delfín tirado en un desierto. Qué voy a hacer conmigo... Si
el idiota del espejo suele ser mi único amigo, si he confundido la almohada más de mil veces contigo... Qué voy a hacer
conmigo, ahora que no estás...
Ahora que no estás, el silencio es un ruido que
lastima tremendamente mis oídos. Si enciendo la radio vuelvo a recordarte, y si es que la apago no quiero olvidarte.
Y nuestro cuarto es almacén de recuerdos, y
nuestra mesa es aeropuerto de moscas, y nuestra cama es un inmenso desierto, con la vida y la energía de un muerto.
Qué voy a hacer conmigo... Qué difícil es
amar al ogro de mi propio cuento, cómo aceptar que soy como un delfín tirado en un desierto. Qué voy a hacer conmigo... Si
el idiota del espejo suele ser mi único amigo, si he confundido la almohada más de mil veces contigo...
Qué voy a hacer conmigo...
La mujer que no soñé
La de lentes es la pasada de moda, la aburrida,
la intelectual, la que prefiere una biblioteca a una discoteca, es con la que vivo yo...
La que todos tachan de fea, y en el bus nadie
le cede el lugar, la que es más que una presea para enseñar, jamás será modelo de televisión, porque aún no hacen
anuncios para el corazón...
Me gusta porque es auténtica y vive sin receta. De
esas que tratan de vestir al amor de etiqueta he venido a parar con la mujer que no soñé jamás, pero también jamás,
fui tan feliz...
La que ya ni se pinta la boca, defraudada de coquetear, la
que es más que una aguja para enhebrar, el afrodisíaco más cumplidor, no es la apariencia sino el amor...
Me gusta porque es auténtica y vive sin receta. De
esas que tratan de vestir al amor de etiqueta he venido a parar con la mujer que no soñé jamás, no es una estrella fugaz...
Me
gusta porque es auténtica y vive sin receta. De esas que tratan de vestir al amor de etiqueta he venido a parar con
la mujer que no soñé jamás, pero también jamás, fui tan feliz...
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