Carta de Arjona
Fui la variedad en las fiestas
de productores,
disqueros y gentes del medio que me pedían a
gritos a toque de guitarra las canciones que
después
a la hora de llevarlas a un disco
rechazaban con la seguridad que les otorgaba
ser los tuertos en el mundo de los
ciegos que
subestiman a las masas por sentirse distintos.
Lados "B" es el sueño realizado de reunir
todas
las canciones relegadas a los segundos
planos a lo largo de mi carrera por ser poco
comerciales por citar el argot
meramente
disquero. De la misma manera que este disco es
la fiesta de las canciones anónimas, deberá
ser también
el homenaje a los lados "A" que
abrieron las puertas para la maravilla de
coincidir y encontrar cómplices. Todas las
canciones de este disco están incluidas en mis
últimos 6 trabajos inéditos pero jamás sonaron
en ninguna parte
excepto en los oídos de los
que quisieron ir mas allá con mi trabajo.
El viaje empieza con "Animal Nocturno" que
pocos saben, fue un disco grabado con centavos
que gracias a algunas editoriales y sus
bondadosos prestamos logro
salir adelante.
Mientras "Quien Diría" sonaba
en la radio,
"Jesús Verbo No Sustantivo" agazapada esperaba
un turno imposible por carecer de caracterÌs-
ticas
típicas. Cuando "Te Conozco" se abría paso
"Del Otro Lado Del Sol" se escondía en el
anonimato" Junto a " Ayúdame
Freud". Y así,
a lo largo de este camino sembrado de canciones
se han ido quedando abandonadas muchas de las
que
mas me gusta cantar. Hay que mencionar, sin
menospreciar las canciones que de idéntica forma
me representan y que
encontraron popularidad
gracias a los medios, que de no ser por esas otras
canciones ignoradas, imposible me hubiese
sido
dormir tranquilo.
Lejos estaria un proyecto como este de existir,
de no ser por la posibilidad de coincidir
en
tiempo y espacio con algunos locos que se sumaron
a las filas enemigas y hoy juegan conmigo a la
travesura
hermosa de los riesgos. Lados "B" es el
lujo que gracias a los lados "A" nos podemos dar
despés de tanto tiempo. Ponerlas
en el mismo disco
es una invitación a apagar la luz y escuchar cuan
gratificante puede ser ponerle oídos, a las
historias
abandonadas.
Ricardo Arjona